domingo, 27 de noviembre de 2016

7 PECADOS CAPITALES + UNA DECLARACIÓN DE AMOR DESESPERADA



PEREZA



Plic. Plic.


Seguía sonando la maldita gotera del grifo de la bañera. Otra cosa más a comprar en la ferretería.

Se había levantado cansada, pero radiante. Había tomado la decisión hace unos días: no habría más palizas, no habría más insultos ni vejaciones. No habría más aliento a alcohol, ni olor a sudor y a mierda que soportar. No habría ojos morados, lágrimas de impotencia o sexo forzado. No las habrá.

Desesperación. Asco.

Hace tiempo decidió que lo de pensar en el suicidio era una estupidez, aunque valoró haber descubierto lo que significa la muerte. Fue una gran ayuda, un gran impulso para poner punto y final. Las cosas serían distintas a partir de ahora. Escuchó a los demás, y actuó. Por fin.

Plic. Plic.

Se duchó despacio, con parsimonia. Flotando. No había prisa, aunque seguía merodeando en su cabeza lo de la ferretería. El vapor apenas le dejaba ver su cara en el espejo, lo frotó y se miró. Se peinó suavemente, de nuevo sin prisas. Estaba muy cansada, aunque aliviada por lo que había hecho.

La ferretería. No se me olvide. “Ahora tendré que hacer ese tipo de cosas”, pensó. Afortunadamente.

Salió de casa y cruzó el jardín. Despacio, sin prisas. La ferretería no estaba demasiado lejos, y ya no se iba poner nerviosa nunca más. Innecesario. El coche no era muy grande, tenía dudas si lo de la ferretería iba a caber.

Cupo. A casa.

Entró en casa, algo tarde. Fatigada. Sabía lo que tenía que hacer. Miró las sábanas y las cortinas: no había problema. “Lavadora”, pensó. Miró el colchón y la alfombra, y la pared del cabecero. “Puf”.

Plic. Plic. Que le den por culo al grifo.

Tuvo que limpiar. Concienzudamente. Esperó al anochecer, y mirando la pala que acababa de comprar, pensó: “Esto me va a costar más”.

Plof. Plof.


(Dedicado a las mujeres. Que nadie dude que sería el primero en ayudarlas con la pala. Mujeres asesinadas por sus parejas desde el año 2000: 981, y subiendo. Personas asesinadas por ETA desde 1975: 829).




SOBERBIA



    - ¿Qué tal todo en el trabajo, cariño?
    - Bien. Como siempre, bajo control. Todo ha salido como he pensado. Para algo ha de servir mi esfuerzo y experiencia, mis años de estudio. Me lo merezco. No le debo nada a nadie. Estoy por encima porque me lo he trabajado.
    - Claro que sí, amor. Te lo mereces. Espera un momento...¡Sube la tele!
    - ¿Qué pasa?
    - Joder, ¿no lo estás viendo?.¡ Mira las balsas de los refugiados!.¡ Mira ese dolor en las caras, mira ese sufrimiento!. ¡Mira como la gente se ahoga! ¡Esa gente está huyendo del hambre, de la guerra, del dolor...de la muerte! ¡Es indignante!.
    - Sí, ya lo sé. El mundo está loco. Sobre todo por esa zona, llevan toda la vida a tiros. Siempre están igual, qué se le va a hacer. Pero...¿qué quieres que te diga? Es una pena, pero a ellos les ha tocado eso. Y a mí me ha tocado vivir de otra manera. Mala suerte, se lo han buscado esos fanáticos religiosos. A mí no puede pasar nada de eso, gracias a Dios.
    - ¿Pero qué dices? ¿No ves que es gente normal, como tú y como yo? A veces te pasas de pragmático.
    - A ver, cariño. Me da pena. Pero estoy muy feliz con mi vida. Eso no nos va a pasar. También me da pena la gente que está en el paro, pero una cosa tengo clara: hay muchos parados que se lo han buscado. O no han elegido los estudios correctos, o se han entrampado con la hipoteca, o igual hasta son un poco vagos. ¿Mala suerte? La suerte hay que buscarla, amor. No viene a tu puerta.
    - Me pareces un poco tonto, déjalo estar. Espera, que suena el teléfono. ¿Lo cojo?
    - Vale.
    - Es Antonio. Que te pongas.
    - ¿Antonio? ¿Qué coño quiere el jefe a estas horas? Debe ser importante...
    - No sé.
    - ¡Antoniooooo! ¿Qué pasa hombre? Sí, dime. ¿Qué? ¿Cómo? ¿Por qué? ¿¿¿Pero qué coño dices??? No puede ser. ¡¡¡Tengo que hablar contigo ya mismo!!!.
    - ¿Qué pasa? ¿Pasa algo? ¿Qué pasa, cariño?.
    - Me voy corriendo a la oficina. Me han despedido.


(Dedicado a los xenófobos, clasistas y racistas. Y a la estupidez humana. "Antes de buscar inteligencia en otros planetas, habría que encontrarla en la tierra" (S.Hawking))




ENVIDIA




Te envidio mucho, más de lo que crees.

Envidio el color de tus ojos. Envidio ese color blanco a punto de llorar, envidio lo que me transmite aunque no te des cuenta. Envidio más todavía ese color al atardecer, cuando la luz del sol los hace aún más irresistibles. Te envidio, yo no veo ese brillo en mis ojos.

Colores.

Te envidio porque ya no puedo disfrutar del olor de tu cuerpo, tan solo en mi memoria. Nunca pude definir ese olor. No era un olor a salitre o tierra mojada, a rosas o azahar. Era un olor diferente, olor a ti. Echo de menos ese olor, es el único que quiero recuperar. Te envidio, querría poder oler como lo haces tú.

Olores.

Te envidio, mucho, porque tienes algo que yo no tengo: inteligencia. Porque hemos nacido con un fin: ser felices. Te envidio porque es algo que a mí me cuesta aprender, y tú pareces una verdadera experta. Te envidio, necesitas muy poco para serlo, y es algo que me hace sentir estúpido. Hago lo que puedo, aunque nunca llegaré a tu altura.

Inteligencia emocional.

Te envidio cuando paseas por casa, de puntillas, como dejando una estela de aire fresco por donde pasas. Te envidio cuando te miras en el espejo, cuando sonríes, cuando veo tu cuerpo moverse. Te envidio, yo no tengo esa capacidad.

Silueta.

Te envidio, porque has demostrado lo que es el amor. Te envidio porque has sido capaz de ser fuerte, de ver como una persona podía caer y soportarlo, de cuidar a una persona enferma sin certeza de cura. Te envidio porque has demostrado entereza, determinación, fuerza. Te envidio, me gustaría verme en esa situación.

Amor.

Te envidio más de lo que se puede envidiar. No existe esa palabra.


(Dedicado a mi niña, el verdadero motivo de mi existencia. Solo tú podrías hacerme caer en el pecado que más odio: la envidia).




AVARICIA



- Dos, tres, cuatro, cinco.....¡mira!. Cinco mil pavos por la rotonda de mierda de esa estatua moderna, que no hay quién las entienda. Noventa mil pavos que ha costado, jajaja. Y encima la han hecho dos rumanos por dos pavos. ¿Quién dijo que no servían para nada esos pringaos?
- Hostias, nano. Pues espera que vienen hoy los de la recalificación del parque natural, y ahí hay pasta de verdad, no como esa miseria.
- ¿Cuánto?
- Pues mínimo tres kilos. Le he dicho al constructor que nos va tocar aguantar a los capullos de los ecologistas y al periódico ese de los cojones. Ese que no tenemos controlado, no hay manera. Ese está controlado por los rojos, nano. Así que le he dicho que el margen sube al quince. Que cuesta mucho pagar a jueces y periodistas. Que se joda, ¡a la saca!
- Llaman a la puerta. Eooooo...ya están aquiiiiiií! Hala, prepara la bolsa. Abre, anda.
- Buenos días. Le habla la guardia civil. Quedan detenidos, tienen derecho a no declarar y a llamar a su abogado.
- Fills de puta....No hemos hecho nada. 

(dedicado a muchos políticos, independientemente de un partido u otro. A los que han arruinado nuestro país).



GULA




Tengo un hambre infinita, voraz.

Por fin te comprendo. Han sido demasiados años observando sin hacer nada, dejando pasar los días sin mayor ambición.

Rutina, quizás.

Tengo hambre. Te deseo como nunca llegue a pensarlo, como nunca llegué a esperarlo. Siempre has estado delante de mí, y no te he hecho ni caso.

Prepárate, voy a por ti.

Voy a desnudarte de arriba abajo. Voy a desbrozarte, voy a saborearte todo lo que pueda y más, hasta exprimir cada gota que me ofreces. No me vas a joder más.

Me toca.

Se acabaron las excusas, las depresiones. Se acabó el sentimiento de culpa y la inseguridad que me han acompañado desde que tengo uso de razón. Ha llegado el momento de utilizar algo que nunca he valorado lo suficiente o no le he dado excesiva importancia, pero que es capaz de dominar las emociones.

Inteligencia.

Es hora de disfrutar de ti. Ha tardado pero ha llegado. Estabas ahí, y estúpido de mí que no he sido capaz de darme cuenta hasta ahora. Estabas ahí, dándome avisos de lo efímera que puedes ser. He tomado nota, te voy a devorar.

Idiota.

No dudes que me voy a abalanzar sobre ti. Te voy a violar todo lo que pueda, me debes mucho tiempo perdido. Nadie puede pararme.

Todo vuelve a empezar.

(Dedicado a la vida. Por fin.)




LUJURIA



Dame de beber, que estoy sediento.

Quiero recorrer los ríos de tu cuerpo,

los mares de tus entrañas, olas furiosas

que rompen entre espasmos.

Dame de beber tu olor infinito,

tu aroma de incienso y rosas,

ofréceme la oscuridad misteriosa

de la fuente del licor exquisito,

de la tormenta de placer sin rayos.

Déjame navegar por esas aguas,

de pasión, ternura y vida.

Deja que me alimente de ellas,

que rebroten en mis ojos cada mañana,

déjame cuidar de tu sonrisa

y que mis labios cicatricen tus heridas,

disfrutando del camino y de la meta,

de tu pasión, de la mía.

Dame de beber, que estoy sediento.

Sediento de ti y de tu alma. De tus lágrimas,

de tu felicidad,

de la batalla incruenta cuerpo a cuerpo,

de la victoria de la unidad,

del amor incondicional,

de nuestra libertad.

De Paz.




(dedicado a la persona que me devolvió la vida)





IRA







Te odio. Te odio. Te odio.

Te odio porque te fuiste sin avisar, sin darme tiempo a decirte lo mucho que te quería.

Te odio porque me has hecho llorar mucho por fuera. Te odio porque me has dejado peor, llorando por dentro.

Te odio porque al irte me has hecho descubrir lo que es el dolor, con mayúsculas. No recuerdo haber tenido esa sensación.

Te odio porque no consigo expresar con palabras lo mucho que te echo de menos. No es fácil. Me odio.

Te odio porque me has dejado huérfano de sentimientos, de todo. 

Te odio porque ya solo puedo comunicarme contigo con los recuerdos, y no es suficiente.

Te odio porque no estás. Te odio por haberme hecho feliz. Te odio por tu voz, por tus risas y sonrisas. Te odio.

Te odio porque no hay un solo día que no estés en mis pensamientos, déjame en paz.

Te odio. Mamá.



(Te fuiste el 17 de Marzo. Pero no tengo por qué creerlo si no quiero)




ME INCOMODAS



Últimamente me incomodas.

Me incomoda ver el brillo de esa mirada. Es un brillo diferente, parecido a nuestros principios, pero diferente.
Me incomoda ver esa belleza madura, serena. Radiante. 
Equilibrada.

Me incomoda darme cuenta que eres mejor persona que muchos, que yo. Me incomoda haber pensado que no conocía a alguien como yo. Me incomoda mi soberbia.

Me incomodan tus travesuras de niña mala. Me incomoda esa mezcla, irresistible.

Me incomoda pensar que vamos a estar el resto de nuestra vida juntos. Me incomoda no sentirte cerca, me hace comprender a los drogadictos.

Me incomoda que hayas abierto la caja de pandora de mis sentimientos. Yo era ermitaño emocional, me conformaba así.

Me incomoda verte feliz. Porque es una felicidad distinta a la nostálgica felicidad juvenil: esta es buscada, meditada y esperada. Me incomoda poder estropearla, has estado esperando demasiado.

Me incomoda notar que me quieres: me hace sentir inseguro de no estar a tu altura.

Y lo que de verdad me incomoda es descubrir lo que es el miedo: a perderte. Me incomoda desesperadamente.

Definitivamente me incomodas.








2 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho tu forma de ver los 7 pecados. Muy inspirador. La ira me ha puesto un nudo en la garganta.

    ResponderEliminar