Seguía sonando la maldita gotera del
grifo de la bañera. Otra cosa más a comprar en la ferretería.
Se había levantado cansada, pero
radiante. Había tomado la decisión hace unos días: no habría más
palizas, no habría más insultos ni vejaciones. No habría más
aliento a alcohol, ni olor a sudor y a mierda que soportar. No habría
ojos morados, lágrimas de impotencia o sexo forzado. No las habrá.
Desesperación. Asco.
Hace tiempo decidió que lo de pensar
en el suicidio era una estupidez, aunque valoró haber descubierto lo
que significa la muerte. Fue una gran ayuda, un gran impulso para
poner punto y final. Las cosas serían distintas a partir de ahora.
Escuchó a los demás, y actuó. Por fin.
Plic. Plic.
Se duchó despacio, con parsimonia.
Flotando. No había prisa, aunque seguía merodeando en su cabeza lo
de la ferretería. El vapor apenas le dejaba ver su cara en el
espejo, lo frotó y se miró. Se peinó suavemente, de nuevo sin
prisas. Estaba muy cansada, aunque aliviada por lo que había hecho.
La ferretería. No se me olvide. “Ahora
tendré que hacer ese tipo de cosas”, pensó. Afortunadamente.
Salió de casa y cruzó el jardín.
Despacio, sin prisas. La ferretería no estaba demasiado lejos, y ya
no se iba poner nerviosa nunca más. Innecesario. El coche no era muy
grande, tenía dudas si lo de la ferretería iba a caber.
Cupo. A casa.
Entró en casa, algo tarde. Fatigada.
Sabía lo que tenía que hacer. Miró las sábanas y las cortinas: no
había problema. “Lavadora”, pensó. Miró el colchón y la
alfombra, y la pared del cabecero. “Puf”.
Plic. Plic. Que le den por culo al
grifo.
Tuvo que limpiar. Concienzudamente.
Esperó al anochecer, y mirando la pala que acababa de comprar,
pensó: “Esto me va a costar más”.
Plof. Plof.
(Dedicado a las mujeres. Que nadie dude
que sería el primero en ayudarlas con la pala. Mujeres asesinadas por sus parejas desde el año 2000: 981, y subiendo. Personas asesinadas por ETA desde 1975: 829).
SOBERBIA
- ¿Qué tal todo en el trabajo, cariño?
- Bien. Como siempre, bajo control. Todo
ha salido como he pensado. Para algo ha de servir mi esfuerzo y
experiencia, mis años de estudio. Me lo merezco. No le debo nada a
nadie. Estoy por encima porque me lo he trabajado.
- Claro que sí, amor. Te lo mereces.
Espera un momento...¡Sube la tele!
- ¿Qué pasa?
- Joder, ¿no lo estás viendo?.¡ Mira
las balsas de los refugiados!.¡ Mira ese dolor en las caras, mira
ese sufrimiento!. ¡Mira como la gente se ahoga! ¡Esa gente está
huyendo del hambre, de la guerra, del dolor...de la muerte! ¡Es
indignante!.
- Sí, ya lo sé. El mundo está loco.
Sobre todo por esa zona, llevan toda la vida a tiros. Siempre están
igual, qué se le va a hacer. Pero...¿qué quieres que te diga? Es
una pena, pero a ellos les ha tocado eso. Y a mí me ha tocado vivir
de otra manera. Mala suerte, se lo han buscado esos fanáticos
religiosos. A mí no puede pasar nada de eso, gracias a Dios.
- ¿Pero qué dices? ¿No ves que es
gente normal, como tú y como yo? A veces te pasas de pragmático.
- A ver, cariño. Me da pena. Pero estoy
muy feliz con mi vida. Eso no nos va a pasar. También me da pena la
gente que está en el paro, pero una cosa tengo clara: hay muchos
parados que se lo han buscado. O no han elegido los estudios
correctos, o se han entrampado con la hipoteca, o igual hasta son un
poco vagos. ¿Mala suerte? La suerte hay que buscarla, amor. No
viene a tu puerta.
- Me pareces un poco tonto, déjalo
estar. Espera, que suena el teléfono. ¿Lo cojo?
- Vale.
- Es Antonio. Que te pongas.
- ¿Antonio? ¿Qué coño quiere el jefe
a estas horas? Debe ser importante...
- No sé.
- ¡Antoniooooo! ¿Qué pasa hombre? Sí,
dime. ¿Qué? ¿Cómo? ¿Por qué? ¿¿¿Pero qué coño dices???
No puede ser. ¡¡¡Tengo que hablar contigo ya mismo!!!.
- ¿Qué pasa? ¿Pasa algo? ¿Qué pasa,
cariño?.
- Me voy corriendo a la oficina. Me han
despedido.
(Dedicado a los xenófobos, clasistas y
racistas. Y a la estupidez humana. "Antes de buscar inteligencia en otros planetas, habría que encontrarla en la tierra" (S.Hawking))
Te envidio mucho, más de lo que crees.
Envidio el color de tus ojos. Envidio
ese color blanco a punto de llorar, envidio lo que me transmite
aunque no te des cuenta. Envidio más todavía ese color al
atardecer, cuando la luz del sol los hace aún más irresistibles. Te
envidio, yo no veo ese brillo en mis ojos.
Colores.
Te envidio porque ya no puedo disfrutar
del olor de tu cuerpo, tan solo en mi memoria. Nunca pude definir ese
olor. No era un olor a salitre o tierra mojada, a rosas o azahar. Era
un olor diferente, olor a ti. Echo de menos ese olor, es el único
que quiero recuperar. Te envidio, querría poder oler como lo haces
tú.
Olores.
Te envidio, mucho, porque tienes algo
que yo no tengo: inteligencia. Porque hemos nacido con un fin: ser
felices. Te envidio porque es algo que a mí me cuesta aprender, y tú
pareces una verdadera experta. Te envidio, necesitas muy poco para
serlo, y es algo que me hace sentir estúpido. Hago lo que puedo,
aunque nunca llegaré a tu altura.
Inteligencia emocional.
Te envidio cuando paseas por casa, de
puntillas, como dejando una estela de aire fresco por donde pasas. Te
envidio cuando te miras en el espejo, cuando sonríes, cuando veo tu
cuerpo moverse. Te envidio, yo no tengo esa capacidad.
Silueta.
Te envidio, porque has demostrado lo
que es el amor. Te envidio porque has sido capaz de ser fuerte, de
ver como una persona podía caer y soportarlo, de cuidar a una
persona enferma sin certeza de cura. Te envidio porque has demostrado
entereza, determinación, fuerza. Te envidio, me gustaría verme en
esa situación.
Amor.
Te envidio más de lo que se puede
envidiar. No existe esa palabra.
(Dedicado a mi niña, el verdadero
motivo de mi existencia. Solo tú podrías hacerme caer en el pecado
que más odio: la envidia).
AVARICIA
- Dos, tres, cuatro, cinco.....¡mira!. Cinco mil pavos por la rotonda de mierda de esa estatua moderna, que no hay quién las entienda. Noventa mil pavos que ha costado, jajaja. Y encima la han hecho dos rumanos por dos pavos. ¿Quién dijo que no servían para nada esos pringaos?
- Hostias, nano. Pues espera que vienen hoy los de la recalificación del parque natural, y ahí hay pasta de verdad, no como esa miseria.
- ¿Cuánto?
- Pues mínimo tres kilos. Le he dicho al constructor que nos va tocar aguantar a los capullos de los ecologistas y al periódico ese de los cojones. Ese que no tenemos controlado, no hay manera. Ese está controlado por los rojos, nano. Así que le he dicho que el margen sube al quince. Que cuesta mucho pagar a jueces y periodistas. Que se joda, ¡a la saca!
- Llaman a la puerta. Eooooo...ya están aquiiiiiií! Hala, prepara la bolsa. Abre, anda.
- Buenos días. Le habla la guardia civil. Quedan detenidos, tienen derecho a no declarar y a llamar a su abogado.
- Fills de puta....No hemos hecho nada.
(dedicado a muchos políticos, independientemente de un partido u otro. A los que han arruinado nuestro país).
- Hostias, nano. Pues espera que vienen hoy los de la recalificación del parque natural, y ahí hay pasta de verdad, no como esa miseria.
- ¿Cuánto?
- Pues mínimo tres kilos. Le he dicho al constructor que nos va tocar aguantar a los capullos de los ecologistas y al periódico ese de los cojones. Ese que no tenemos controlado, no hay manera. Ese está controlado por los rojos, nano. Así que le he dicho que el margen sube al quince. Que cuesta mucho pagar a jueces y periodistas. Que se joda, ¡a la saca!
- Llaman a la puerta. Eooooo...ya están aquiiiiiií! Hala, prepara la bolsa. Abre, anda.
- Buenos días. Le habla la guardia civil. Quedan detenidos, tienen derecho a no declarar y a llamar a su abogado.
- Fills de puta....No hemos hecho nada.
(dedicado a muchos políticos, independientemente de un partido u otro. A los que han arruinado nuestro país).
Tengo un hambre infinita, voraz.
Por fin te comprendo. Han sido
demasiados años observando sin hacer nada, dejando pasar los días
sin mayor ambición.
Rutina, quizás.
Tengo hambre. Te deseo como nunca
llegue a pensarlo, como nunca llegué a esperarlo. Siempre has estado
delante de mí, y no te he hecho ni caso.
Prepárate, voy a por ti.
Voy a desnudarte de arriba abajo. Voy a
desbrozarte, voy a saborearte todo lo que pueda y más, hasta
exprimir cada gota que me ofreces. No me vas a joder más.
Me toca.
Se acabaron las excusas, las
depresiones. Se acabó el sentimiento de culpa y la inseguridad que
me han acompañado desde que tengo uso de razón. Ha llegado el
momento de utilizar algo que nunca he valorado lo suficiente o no le
he dado excesiva importancia, pero que es capaz de dominar las
emociones.
Inteligencia.
Es hora de disfrutar de ti. Ha tardado
pero ha llegado. Estabas ahí, y estúpido de mí que no he sido
capaz de darme cuenta hasta ahora. Estabas ahí, dándome avisos de
lo efímera que puedes ser. He tomado nota, te voy a devorar.
Idiota.
No dudes que me voy a abalanzar sobre
ti. Te voy a violar todo lo que pueda, me debes mucho tiempo perdido.
Nadie puede pararme.
Todo vuelve a empezar.
(Dedicado a la vida. Por fin.)
Dame de beber, que
estoy sediento.
Quiero recorrer los
ríos de tu cuerpo,
los mares de tus
entrañas, olas furiosas
que rompen entre
espasmos.
Dame de beber tu
olor infinito,
tu aroma de incienso
y rosas,
ofréceme la
oscuridad misteriosa
de la fuente del
licor exquisito,
de la tormenta de
placer sin rayos.
Déjame navegar por
esas aguas,
de pasión, ternura
y vida.
Deja que me alimente
de ellas,
que rebroten en mis
ojos cada mañana,
déjame cuidar de tu
sonrisa
y que mis labios
cicatricen tus heridas,
disfrutando del
camino y de la meta,
de tu pasión, de la
mía.
Dame de beber, que
estoy sediento.
Sediento de ti y de
tu alma. De tus lágrimas,
de tu felicidad,
de la batalla
incruenta cuerpo a cuerpo,
de la victoria de la
unidad,
del amor
incondicional,
de nuestra libertad.
De Paz.
(dedicado a la
persona que me devolvió la vida)
IRA
Te odio. Te odio. Te odio.
Te odio porque te fuiste sin avisar,
sin darme tiempo a decirte lo mucho que te quería.
Te odio porque me has hecho llorar
mucho por fuera. Te odio porque me has dejado peor, llorando por
dentro.
Te odio porque al irte me has hecho
descubrir lo que es el dolor, con mayúsculas. No recuerdo haber
tenido esa sensación.
Te odio porque no consigo expresar con
palabras lo mucho que te echo de menos. No es fácil. Me odio.
Te odio porque me has dejado huérfano
de sentimientos, de todo.
Te odio porque ya solo puedo comunicarme contigo con los recuerdos, y no es suficiente.
Te odio porque ya solo puedo comunicarme contigo con los recuerdos, y no es suficiente.
Te odio porque no estás. Te odio por
haberme hecho feliz. Te odio por tu voz, por tus risas y sonrisas. Te
odio.
Te odio porque no hay un solo día que
no estés en mis pensamientos, déjame en paz.
Te odio. Mamá.
(Te fuiste el 17 de Marzo. Pero no tengo por qué creerlo si no quiero)
(Te fuiste el 17 de Marzo. Pero no tengo por qué creerlo si no quiero)
ME INCOMODAS
Últimamente me incomodas.
Me incomoda ver el brillo de esa mirada. Es un brillo diferente, parecido a nuestros principios, pero diferente.
Me incomoda ver esa belleza madura, serena. Radiante.
Equilibrada.
Equilibrada.
Me incomoda darme cuenta que eres mejor persona que muchos, que yo. Me incomoda haber pensado que no conocía a alguien como yo. Me incomoda mi soberbia.
Me incomodan tus travesuras de niña mala. Me incomoda esa mezcla, irresistible.
Me incomoda pensar que vamos a estar el resto de nuestra vida juntos. Me incomoda no sentirte cerca, me hace comprender a los drogadictos.
Me incomoda que hayas abierto la caja de pandora de mis sentimientos. Yo era ermitaño emocional, me conformaba así.
Me incomoda verte feliz. Porque es una felicidad distinta a la nostálgica felicidad juvenil: esta es buscada, meditada y esperada. Me incomoda poder estropearla, has estado esperando demasiado.
Me incomoda notar que me quieres: me hace sentir inseguro de no estar a tu altura.
Y lo que de verdad me incomoda es descubrir lo que es el miedo: a perderte. Me incomoda desesperadamente.
Definitivamente me incomodas.








Muy interesante este blog
ResponderEliminarMe ha gustado mucho tu forma de ver los 7 pecados. Muy inspirador. La ira me ha puesto un nudo en la garganta.
ResponderEliminar