Estimado Jose María,
Mi intención al escribirte no tiene que ver con cuestionamientos sobre tus ideas políticas o sociales (indiferentes para el tema). Simplemente, ver a tu amigo Tony Blair pedir perdón el otro día por el “error” de la guerra de Irak, me ha hecho acordarme de ti. Ese “error” y ese reconocimiento vienen tras desclasificarse los documentos sobre la invasión de Irak, que han demostrado que todas las razones para invadir el país fueron falsas.
Tan sólo quería decirte que ese “error” tuyo y de tus dos amigos, ha generado al parecer cientos de miles de víctimas. Supongo que las familias de esas víctimas sufren, lloran, se desesperan e incluso tienen ánimos de venganza (como se ha visto y se seguirá viendo en tu amada España). Entiendo que la situación ha mejorado, ya no está el asesino de uniforme. Fue sustituido en su momento por asesinos de corbata y zapatos castellanos como tú, oh gran guía de occidente.
Al menos no has pedido perdón como tu querido Tony, porque sería aún más falso pedir perdón por una cosa que se ha hecho a conciencia. Con todo el afecto que te profeso, José María, permíteme que te advierta de algo: cuando vayas el domingo a misa, como siempre, anda con cuidado no vaya a arrancarse los clavos Jesús y camine lentamente hacia ti y te susurre al oído: ¿puedes dormir tranquilo, José María?.
Y por último, siento lo del tuteo, pero el respeto hay que guardarlo para quién lo merece. Y si crees que lo mereces, date una vuelta por la estación de Atocha y pregunta. Por la zona del monumento a las víctimas, por ejemplo.
(otro que irá a su infierno, de acuerdo a sus creencias religiosas)

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