viernes, 15 de diciembre de 2017

CARA B



Lodo y suciedad, escombros y basura. Personas sombrías con mirada huidiza alrededor de una fogata, delante de casas muy alejadas de lo que debe ser un hogar. Compañeros de miserias, compartiendo un único e individual fin. Egoístas en su enfermedad.

Una niña desnuda corriendo por los charcos de la carretera, ante la ausencia de miradas vigilantes adultas. Una niña con un futuro ya decidido, a la que en algún momento de esta vida se le exigirá que rinda cuentas ante la justicia, que no ponderará en ningún momento antecedentes ni ausencia de una alternativa mejor, que nunca la habrá. El que la hace, la paga. No todo el mundo puede nacer en una familia acomodada, ley no escrita.

Casas en el descampado, juntas, aroma de barrio. Una pegada a la otra, buenos vecinos de compraventa.  Familias que se ayudan tan solo a las luces de las sirenas, ante la posibilidad de que el negocio se termine y suponga ruina y barrotes para gran parte de ellos. Camaradas en la codicia, el dolor ajeno y en el reparto de muerte.

Vistas a la incineradora, siempre presente, siempre en marcha. 
Lugar adonde se queman y procesan las basuras creadas por la otra sociedad, que prefiere tener la basura bien lejos  antes que el hedor pulverice sus fosas nasales, y su visión les obligue a pensar y a cuestionar determinadas leyes.

Inframundo. Como otros tantos en otros tantos sitios, pero que solo se aprecian virtualmente: no afecta tanto lo que no se ve. Barrio autosuficiente, barrio independiente, barrio donde la ley es la navaja o la pistola. Sálvese quien pueda, pero yo el primero. Instinto de supervivencia, instinto asesino.

Paseantes. En mejor o peor estado, dependiendo de su nivel y años de adicción. Zombies vivientes que en algún momento del pasado quizá fueron razonablemente felices, o no, y por alguna causa desconocida (incluso para ellos), arrinconaron su vida hasta un único agujero por el que la luz apenas se divisa. Y para la mayoría, oscuridad y fin de la función.

Cañada Real de Madrid, en Europa. Pasen y vean.


jueves, 5 de octubre de 2017

DAÑOS CEREBRALES



Este domingo se cumplen tres años. Tres años ya de aquel fatídico día en el que cambió mi vida y la de los que me rodean. En los que uno se da cuenta de que estamos de paso, que nadie se acordará de nosotros dentro de escasamente tres generaciones (no sé ni como se llamaban mis bisabuelos). Y sobre todo, que la vida es efímera y desgraciadamente para muchos, corta.

Era un miércoles, 8 de Octubre. Llegué con cierta energía, dispuesto a podar las ramas de la morera del vecino que asomaban en nuestro jardín. Al ser de hoja caduca el arbolito de marras, es bastante engorroso tener que recoger las hojas en invierno (más teniendo en cuenta que no era nuestro árbol). Cogí una radial para cortar las ramas, y también la escalera de aluminio para poder llegar. La escalera era pequeña, así que decidí coger otra más grande, de madera, que llevaba tiempo guardada a la intemperie. La inspeccioné de arriba abajo, la coloqué bien: no noté nada especial, y por supuesto no cometí ninguna imprudencia.

Dos metros y medio de alto, y ya en el último peldaño. A punto de encender la radial, la escalera reventó (la madera estaba húmeda por dentro) y allá me fui de cabeza contra el suelo de cemento. Me pegué en el hueso occipital (parte trasera de la cabeza), y se rajó el cráneo hasta la parte delantera. El golpe me produjo un derrame cerebral en esa parte delantera del cráneo, afectando al área del comportamiento...

Estuve cinco o diez minutos sin conocimiento (no vi ningún túnel ni memeces de ésas), hasta que me despertaron entre la familia y los lametones de la perra. Nada más levantarme, le di un empujón al vecino, que había oído el golpe y vino a casa corriendo. Ya tenía afectada el área del comportamiento al parecer...

Llamaron en casa a la ambulancia. Yo no lo entendía, pues me encontraba bien. Eso sí, notaba que en medio del cráneo me estaba saliendo una cresta como la del de Diverxo, pero sin pelo. No le di importancia. La ambulancia llegó, me pusieron un collarín y para el hospital...

Debí darles un buen viajecito a los de la ambulancia, pues cuando llegué, le preguntaron a mi querida Paz (que iba en otro coche) que si yo era su marido, como diciendo: " Vaya lo que se lleva, señora. Uf ". En fin, que no acabaron de entender mi agudo sentido del humor.

Y para adentro. Me encantan los hospitales, son siempre la antesala de inolvidables noticias de mierda. Total, me llevaron a la UCI, me entubaron y me llenaron de dispositivos típicos que más parecen elementos de tortura que otra cosa. Y me dejaron solo...

¡Qué error! ¡Dejarme solo! Se supone que estaba vigilado, pero no demasiado. Me entraron ganas de ir al baño (lo que se conoce como "mear"), me quité todos los tubos, gomas, sondas y cacharritos varios y me fui ligerito de ropa (comúnmente conocido como "en pelotas") buscando un baño por todo el hospital. Hasta que alguien me agarró por el brazo y no me acuerdo más de esa noche. Según me contaron, lié una gordísima en la habitación cuando me fui de paseo, y seguramente me debieron drogar y atar unos cuantos días que apenas recuerdo vagamente...

Mientras tanto, mi querida Paz hablaba con los doctores sobre mi estado: "si la vena que tiene hinchada en la cabeza se le abre, se puede morir". Y yo por ahí en pelotas, y liando la mundial...Una durísima noche para ella, la vida te cambia en dos segundos (como a tantas personas les ha pasado).

Podréis entender que la vena no acabó de reventar, pasó el peligro y estuve quince días más en el hospital (debería haber estado más tiempo). Eso sí, al afectar el área del comportamiento de mi cerebro, digamos que pasé unos cuantos meses diciendo lo primero que se me ocurría, sin filtro social. Para entendernos, todos podemos pensar en un momento dado cualquier chorrada o burrada surrealista de alguien, pero nos lo guardamos para nuestros adentros. Pero con el cerebro afectado, te vuelves menos "tímido" y más lenguaraz.

Enfermera que entraba en la habitación, fuera alta o baja, rubia o morena, feo o guapa....era "follable". Se lo dije a todas (sin distinciones, hay que ser caballero ante todo), con Paz delante como testigo de mi carisma y mi nuevo "sex-appeal" adquirido. Afortunadamente, las enfermeras estaban acostumbradas a estas lides, por lo que no le daban más importancia (bueno, a veces me ponían unas inyecciones muy dolorosas, con una jeringuilla que parecía para vacas...venganza quizás).
Por supuesto, todos los días intentaba escaparme e irme a casa con el pijama ese tan sexy que te ponen, con el culo al aire. Y claro, las enfermeras hacían un muro para que no pudiera irme: agachaba la cabeza y vuelta a la habitación.

Al neurocirujano que me trató, de origen sudamericano, me dio por llamarle "Athaualpa Yupanqui", cantautor argentino cuyo nombre residía por alguna razón incomprensible en el subdirectorio de mi cabeza llamado "Papelera de Reciclaje". Me miraba raro y no se reía. Tampoco entendió mi peculiar sentido del humor. De la misma manera, mi jefe se sorprendió cuando, al verle con un "blazer", le pregunté si venía "de marinero". También le afeé el no haberme traído bombones ("pues vaya mierda de visita", le solté: se fue corriendo a sacar una chocolatina a la máquina, mientras pensaba en tener que contratar a alguien con cierta urgencia).

Mil anécdotas más, que hasta hoy en día voy descubriendo con cierta sorpresa. Unos meses muy muy complicados para Paz y Rubén y resto de familia. Un año jodidísimo que pasé tanto mentalmente (a los hechos me remito), como físicamente (el tratamiento me dejó "ko"). Un  año en el que pensé que nada volvería a ser como antes, que ya estaba condenado físicamente de por vida. Un año en el que tuve tiempo suficiente para interesarme por el cerebro y el comportamiento humano, para quedarme fascinado por lo que tenemos ahí arriba. Un ordenador a veces incomprensible, difícil de entender, pero con sistemas operativos parecidos.

Me quedó alguna secuela. A los seis meses me di cuenta de que había perdido el olfato, el sentido del gusto revirado, unos acúfenos potentes y por lo que me dicen, bastante más cariñoso y accesible que entonces. Y que no cambie.

Y siempre daré las gracias por su paciencia y ayuda a los de mi casa, familia y amigos que estuvieron a mi lado. Y seguiré escribiendo y dando la lata hasta que me muera, que bien podría ser mañana, hoy, en un rato o en veinte años. ¿Quién lo sabe?






lunes, 2 de octubre de 2017

MICROS (Y 4)





Nunca tuve aprecio a la vida. Pero te fuiste primero, y ahora quiero vivir para seguir llorándote.

Quisiera que mis principios no me impidieran llegar hasta el final en tantas ocasiones. Quizá me esté perdiendo cosas que no tendré ocasión de valorar.

La vida puede y debe ser fascinante. Pero cuando ves un uniforme de Mercadona, acabas relativizándolo todo.

Entonces me pareció maravillosa. Con el paso de los años, acabé maravillándome de la paciencia que tuve soportándola tanto tiempo.

Dicen que compartimos el 98% de genes con los chimpancés. Quizá esa es la razón por la que aprecio tanto a mis cuñados.

Se quedó mirándome un buen rato, la mirada como perdida en algún sitio. Creo que estaba drogada. O quizá decepcionada con su existencia.

Vivía en una nube, flotando. Pero nada se puede hacer contra la ley de la gravedad: la caída fue terrible. Ya no quise probar a volar más, las heridas del amor son las más dolorosas.

A veces, la vida se empeña en hacer difícil lo que es muy muy simple: vivir.

Si te pasas la vida esperando a que pase algo, lo único que verás pasar es la propia vida.

Siempre admiré a los que destacaban, incluso por su estupidez: no es tan fácil ser tan tonto.

Ante una disparidad de criterios, es mejor no utilizar la violencia: cuánto menos sufra, mejor. Cianuro, por ejemplo. Y fin de la discusión.


jueves, 27 de julio de 2017

GERNIKA



Es difícil decidir cuál es el cuadro que más te gusta, tan difícil como definir que pintura puede ser catalogada como obra de arte: lo que para algunos es algo maravilloso, para otros puede ser una auténtica bazofia (como en mi caso, el expresionismo). Resumiendo: arte es lo que te hace sentir, fijarte, pensar y disfrutar. Sea el estilo que sea.

Siempre tuve como cuadro favorito "Las Meninas" de Velázquez. Podría estar horas mirándolo que no me cansaría, impresionismo puro (la influencia de Velázquez sobre los impresionistas está más que demostrada). El cubismo es difícil de asimilar, al igual que otros estilos, pero este cuadro es diferente...

Este cuadro (en realidad es un mural) lo vi por primera vez con 19 años, solo, en el Casón del Buen Retiro de Madrid, recién aterrizado a la capital. No había nadie en la sala, y me quedé sorprendido por sus dimensiones: es enorme, mucho más de lo que el imaginario colectivo puede pensar después de haberlo visto en un libro. Este es básicamente el resumen de lo que sentí al ver el Gernika. 19 años, y poca vida a mis espaldas.

A los 22 volví a verlo en el museo Reina Sofía (vaya nombrecito...), con una mampara de protección enorme y aparatosa que impedía apreciar más detalles. Esta vez no estaba solo, había dos personas más en la sala. No sentí tampoco nada especial.

Hace un par de meses volví a verlo por tercera vez, ya con cierta experiencia en la vida (lo que se dice "tener el culo pelao"), con las ideas más claras y con cierta conciencia social. De nuevo en el Reina Sofía, todo lleno de turistas esta vez...haciéndose "selfies" (manda huevos). Me puse a observar el cuadro detenidamente, sin que nadie me explicara nada...observar, pensar. Se me empezó a erizar el vello (me pasa cuando algo me emociona) viendo la imagen de la madre con el hijo en brazos, el toro que simboliza la España rota, la mujer anciana con esa imagen de dolor y sufrimiento, la ventana que representa la desesperación de lo que estaba pasando en Gernika...impresionante. No quería dejar de mirar el cuadro.

¿Qué es el arte? Simplemente lo que te llega al corazón y a la mente, no hay que darle más vueltas. Estamos hablando de una época más reciente de lo que parece (mi padre nació en 1932 y recuerda perfectamente los bombardeos), de una época en la que hay gente que vivió ese abominable suceso, de una época de dolor, dolor y más dolor. 

Hay cientos de miles de muertos de la "guerra civil" ("golpe de estado" sería más adecuado) enterrados en las cunetas. Pero parece que este gobierno tan católico no acaba de destinar los medios suficientes para desenterrarlos: es historia pasada, dicen. Claro, por eso hace poco vimos en la tele como una abuela pudo por fin enterrar dignamente a su padre. No había más que ver sus lágrimas para darse cuenta que no es exactamente "historia pasada", y que no se cerrarán las heridas hasta que, por ejemplo, dinamiten el "Valle de los Caídos".

Todo esto es lo que me hecho sentir este cuadro, a partir de ahora mi favorito. Emoción.





jueves, 13 de julio de 2017

MICROS (3)




En mi lecho de muerte....y nunca fui capaz de decirle que la amaba. Mi vida habría sido diferente. Y la suya.


Era fascinante: una boca de ensueño, una piel suave y fina, ojos de gata y pelo cobrizo...hasta que me hicieron el trasplante de córnea. Nada fue igual.


Quería morirme y la conocí: ahora me muero cuando no estoy con ella.


A lo lejos divisaba las imponentes montañas, el cielo era de un azul celeste que casi se podía oler, y el vuelo de un águila real lo tenía embelesado. En veinte años saldría de la cárcel y lo vería de cerca. No volvería a la política.


Se aburrió de ser inmensamente feliz. Ahora vive la vida.


 “Cariño, debes ser fuerte en la vida: ya sé que a veces te pone en situaciones límite, que las cosas no son fáciles, pero hay que coger el toro por los cuernos y enfrentarse a los problemas...”. “Ya lo sé amor, pero tu marido es karateka y uzbeko: no creo que me entienda”.


Pasa la vida como las nubes pasan, como fluye el agua del río, como el sol se esconde al atardecer...todo pasa.


“¿Y qué pondrías en tú hepitafio?” “Fácil: epitafio es sin hache”.


“Padre, me confieso: quiero darle una paliza al amante de mi mujer”. “Hijo mío, no debes caer en el pecado de la ira. Habla con ella, y que venga a verme. Yo te absuelvo de tus pecados, reza cuatro padrenuestros...”. “Mejor rezo trescientos, cabrón: deja en paz a mi mujer”.



Mi corazón pedía a gritos reanimación: apareciste de la nada, y nada volvió a ser lo mismo.


martes, 11 de julio de 2017

MICROS (2)




El abuelo estaba siempre ensimismado, todos creíamos que era un sabio absorto en sus pensamientos. Cuando por fin habló, nos dimos cuenta que era medio gilipollas.


Se me ocurrió cantarle: “si tú me dices ven, lo dejo todo...” Y me llevó al juzgado, ella y su amante se quedaron la casa.


Soñé que era feliz. Me desperté en el atasco de la M40.


El imbécil de mi vecino murió envenenado. El arsénico era para su perro, no para él.


Me atracaron. ¿La bolsa o la vida?, me preguntó. Le di a elegir: las dos estaban vacías.


Para mi cumpleaños me regalaron una camisa blanca.  Me ataron los brazos por detrás y me pusieron una inyección. No era de mi talla.


Le pregunté por educación: ¿Estudias o trabajas? Y me contestó: 50 euros el completo. Qué grosera.


“Aquí el pintor quiso expresar emotivamente el sentido de la vida, su desesperación, sus miedos...esos trazos lo dicen todo”. Tuve que decirle: “Disculpe, es gotelé. Deje las drogas”.


Mi nueva casa es un remanso de paz y tranquilidad. Y me traen flores el día de todos los santos.



Nunca entendí por qué mi hermano era mulato. Coincidió su nacimiento con el nuevo vecino de Nigeria y con el divorcio de mis padres.




viernes, 7 de julio de 2017

MICROS




Desperté y me golpeé bruscamente la cabeza contra una tapa. Comprendí que había sobrevivido milagrosamente al accidente. Conseguí salir.



Vivía en una nube y de repente se puso a llover. Nunca más volví a ver su paraguas. Ni a ella.



Mi jefe siempre me exigió máxima profesionalidad. No sufrió nada. Ya no tengo jefe.



Era mi mejor amigo hasta que vi lo bien que le sentaba mi pijama.



Fui a una inspección médica rutinaria. Cuando salí, mis hijos no eran mis hijos.



La quise con locura hasta que me diagnosticaron esquizofrenia.



Sé que he amado con locura y pasión. Pero ya no recuerdo con quién. Ni cuando.



Entonces fue lo más bonito que me había pasado, creo. Me dejó en esta casa extraña y viene a verme cada dos meses. En domingo, creo.



Mi semiinconsciencia me hizo ver un túnel, con una fuerte y deslumbrante luz blanca al final. Me sentía flotando, hasta que una voz grave me susurró: documentación, por favor.




Recuerdo como si fuera ayer que solo me importaba el mañana. Hoy no me importa nada.


EL VIAJERO INCONFORMISTA





Se empezó a aburrir de su vida fácil, de su vida programada para ser feliz. ¿Y qué es ser feliz?, se preguntaba:  “tengo a mi familia, mis necesidades básicas cubiertas, el mar delante de mi dándome calma y una soporífera tranquilidad que a veces me hace recaer en la melancolía. Pero no es suficiente, quiero más”.

Quería algo más. Salir de su zona de confort, ya muy vista, y explorar otros escenarios. Otros sitios, otras culturas, otras civilizaciones o simplemente otras personas con una manera de vivir o pensar distinta a la suya. No necesariamente con más lujos, no era el caso, tan solo otear las puertas del conocimiento: allí estaban. Y se fue a por ellas.

Con 19 años empezó a dejarse llevar por el viento, por la intuición, por la curiosidad impenitente necesaria para conseguir llenar ese vacío existencial. Decidió con medios muy precarios acercarse a una cultura diferente, tan cercana en la distancia como alejada en el tiempo: Marruecos. El viento le llevó hasta la cima del Toubkal, montaña poderosa y majestuosa en la cordillera del Atlas, dejando Marrakech en el corazón. Desde la cima observó un espectáculo que nunca olvidaría: en el horizonte, entre brumas y espejimos, el desierto del Sahara. Se imaginó siendo Lawrence de Arabia cabalgando sobre su camello, rescatando bajo un sol despiadado a un hombre de su tropa que daban por deshauciado. Estaba cansado, pero feliz. La naturaleza le había regalado un recuerdo para toda la vida.

Le gustó la experiencia, y en un mundo adonde a veces cuesta sentir pasión por cualquier cosa, descubrió que tenía ya un objetivo en la vida: viajar. Conocer. Observar. Pensar. Degustar lo diferente.

No tardó demasiados años en sentir la llamada del viento. Algo había en su interior que le empujaba a ello, no podía ni quería evitarlo. De nuevo con medios precarios, se lanzó a la aventura sin programación ni planes preconcebidos. Más que suficiente disfrutar del camino, Shiddarta. Hacia Escocia, recorriendo Francia con un utilitario destartalado con fin de etapa continental en Calais, camino de las islas. En el barco, atravesando el estrecho, poco a poco fue divisando a lo lejos unos acantilados blancos de una altura colosal: los famosos acantilados de Dover. Esa imagen quedó en su memoria, y ya justificó el viaje simplemente con esa visión grabada en su retina. La naturaleza le volvía a regalar recuerdos...

Se dejó llevar por el viento muchas veces. Solo o acompañado, le daba igual. La mochila de recuerdos, antes vacía, empezaba a llenarse: Praga, Brasil, Argentina, Colombia, Italia...siempre buscando el viento, siempre huyendo de la calma chicha. Y siempre sin programar los viajes, cuestión de principios: el mejor viaje siempre es el siguiente. El que no planificas. El que no te esperas. El que te genera determinadas incomodidades pero imperecederos recuerdos. Y todo lo que no se olvida, sea bueno o malo, es algo que viaja contigo el resto de tu vida.


Cuando por su maldita enfermedad dejó de viajar, empezó a morirse poco a poco mientras luchaba por aplazar  el único viaje que nunca quiso hacer.





viernes, 23 de junio de 2017

MUJERES AL VOLANTE




Curiosa la foto tomada ayer en el parking del aeropuerto de Stuttgart. No es un prodigio del marketing: una señal indicando plazas de aparcamiento para discapacitados y para mujeres. Sin duda, englobar en el mismo saco a ambos colectivos da lugar a muchas interpretaciones, a muchos memes, a muchas "gracias" machistas que cualquiera puede imaginar.

¿Esto en Alemania? ¿En un país adonde sería inconcebible que la cadena de supermercados más importante se llamara "Mercamujer" (Mercadona)? No cuadra. Y no me lo creí, por lo que eché mano de internet para encontrar una explicación...

Y la encontré. Resulta que estas plazas exclusivas para mujeres tienen su razón de ser: están situadas en lugares más visibles, mejor vigiladas por las cámaras de seguridad. Para evitar posibles ataques o asaltos a las mujeres, para protegerlas. Esa es la explicación que encontré.

Pero seguí leyendo (en la vida no hay que conformarse con una única opinión), y resulta que el invento de las plazas para mujeres es algo que ya se implantó en un pueblo de Alemania hace cinco años. Según el alcalde, muy iluminado él, el objeto de estas plazas es que "las mujeres aparcan peor", y necesitan una plaza más grande. Mejor me quedo con la primera versión...

Leyendo un poco más, veo que en otros países (como Corea y China) también existe este tipo de plazas, más grandes y pintadas de color rosa, y más cerca de la puerta de salida "para que las mujeres no sufran con los tacones". Joder.

Estuve en Suttgart en una exposición relacionada con el mundo del automóvil. Con un ratio de una mujer por cada cien hombres. Eso sí, las mujeres con su faldita y bien monas.

Así es muy difícil acabar con el machismo. Poco a poco se dan pasos para acabar con esta lacra, pero no sé exactamente en que país hay que vivir para no tener que soportar este tipo de gilipolleces.



jueves, 25 de mayo de 2017

ORWELL






Plic, Plic...

Otra vez igual. No lo soporto más, son ya las seis de la mañana y en breve habrá que ponerse a trabajar. Toda la noche a oscuras, y encima esa maldita pérdida de aceite en la rótula.

Mi trabajo es repetitivo y doloroso. y por lo que oigo, hasta inhumano. Bonita paradoja, porque en realidad no lo soy. Aunque igual mis dueños se refieren a sus propios trabajos...

No sé por qué estoy aquí. Con mi trabajo salvo vidas, de acuerdo, pero qué menos que tener un trato recíproco. Algo más de cariño. Una simple luz por la noche. O un mínimo de consideración, que no me dejen por ahí tirado como si no tuviera sentimientos, como si no me diera cuenta de las cosas. De vez en cuando las ratas me hacen compañía, aunque a veces les da por morderme...y yo no puedo hacer nada.

Pasa el tiempo. Son las seis y media ya, y en breve vendrán...me cogerán en brazos (el único momento del día en el que soy feliz), me pondrán en el coche y me atarán con el cinturón. Toda mi cabeza estará llena de cables, de sensores extraños y de conectores ridículos. Ya vienen.

Plic, Plic...

¡Ay! Me duele la rótula. ¿Por qué no me la arreglan de una vez? No sé que tocará hoy, seguramente una larga jornada sin descanso. Allí está el muro de las lamentaciones, que dicen ellos. Otra vez. Cinturón, sensores, conector...la rutina de siempre. Así todos los días.

Ya en marcha. Parece que el primer ensayo va a ser más rápido de lo normal. ¿Por qué correrán los humanos tanto? No lo entiendo, están programados para tener prisa constantemente...me duele la rótula. El muro se acerca.

¡¡¡CRASH!!!

¡¡¡Aaaaaay!!! ¡¡¡Aaaaaay!!! ¡Qué dolor! Esta vez ha sido demasiado fuerte, me duele todo. Siempre igual. Ahora vendrán y empezarán a mirar los malditos cables, los sensores extraños y los conectores ridículos. ¿Y yo qué? ¡Ya sé que lo parezco, pero no soy tan solo una máquina! ¡ Soy un dummy de última generación, y tengo sentimientos! ¿Es que nadie me va a hacer caso?

Ay. Tengo la pierna destrozada. No puedo hacer nada, y no quiero acabar en el contenedor como el anterior dummy. El anterior dummy era de otra generación, no era más que un juguete de usar y tirar. Y yo no quiero terminar así, no quiero que me sustituyan por otro dummy más completo, mejor programado, que acabará también el contenedor. ¡Si hasta me llaman "Orwell"! Seguro que algo harán para que me recupere. Es humano, esa palabra que tanto les gusta utilizar a mis dueños...

Plic, Plic...

¡NO! AL CONTENEDOR NO, POR FAVOR! ¿Eso es todo lo que me merezco? ¿Así se me reconoce todo mi trabajo? ¿PARA ESO HA VALIDO MI ESFUERZO?

¡¡¡CRONCH!!! ¡¡¡CRONCH!!!




miércoles, 10 de mayo de 2017

FILOSOFÍA APLICADA





-     No estoy de acuerdo...

-  ¿Por qué? Sabes de sobra que siempre he tenido esa  máxima: prohibido prohibir.

-   Ya, un pensamiento muy budista...pero no lo comparto. Hay cosas que no se pueden permitir, que el sentido común hace que no se deban tolerar.

-  ¿Y cuál es el sentido común? Quizás tu sentido común es diferente al mío. Quizás lo que a ti te parece aborrecible para otra persona es perfectamente defendible...

-   Te entiendo. Es difícil determinar, cierto. No es fácil saber dónde está la verdad absoluta, si es que existe.
    Lo que deberíamos hacer es preguntarnos cómo llegar a esa verdad. Aunque sea simplemente por descarte. Todos tenemos claro que hay cosas que están mal, todos tenemos un límite ético, la palabra ética existe por algo. Si empiezas por delimitar un nivel obvio o básico de determinados comportamientos  intolerables, te darás cuenta que tú mismo tienes cierto nivel de prohibición.

-   También te entiendo. ¿Por descarte? Eso lo entiendo menos, me recuerda a uno de esos pensamientos filosóficos a los que sueles hacer referencia....

-   Digamos que es básicamente lo que defiende Popper y su falsacionismo: o como reconocer un hecho verdadero simplemente negando otras opciones. Una especie de carrera de obstáculos hacia la verdad. Popper es uno de tantos filósofos que no se conformaba con las respuestas. O mejor dicho, no le interesaban especialmente.

-   Ya estás con tu filosofía...

-   Bueno, llamémosle en este caso “filosofía aplicada”. Como las matemáticas, aunque éstas se consideran “ciencia exacta”, y afortunadamente la filosofía no lo es.

-   Me gusta oírte hablar sobre la filosofía. Te hace parecer un erudito.

-   Te equivocas. Cualquiera puede ser filósofo sin necesidad de haber leído a los grandes  filósofos clásicos. Sin ni siquiera saber leer. Tan solo hace falta hacerse preguntas.

-   ¿Preguntas? ¿Con qué objeto?

-   No importan tanto las respuestas.  Importan mil veces más las preguntas. Cada persona puede tener su propia respuesta. La verdad no es una ciencia exacta, la filosofía te pone los medios para buscarla, en una carrera que no debe terminar nunca. Esa es la clave. No pensar que existe una verdad universal, pues no la hay. Pero tratar de buscarla, de indagar, de reflexionar y pensar: es la única manera de llegar a alcanzar la sabiduría: preguntas, no respuestas.

-   ¿Y para qué sirve hacerse preguntas?

-   Para mucho más de lo que te crees. Sirve para cuestionarse las cosas, para comprender, para no conformarse e incluso para no aceptar las cosas injustas. Es otro ejemplo de “filosofía aplicada”,  a las personas es más fácil manejarlas cuantas menos preguntas se hagan.

-   ¿Pan y circo?

-   Por ejemplo. Quizá por eso se le quiere quitar importancia a la filosofía: cuanto menos piensen las masas, más fácil es domesticarlas.

-   Te tengo que dar la razón. Cogito ergo sum.

-   Has acertado con la frase, has entendido lo que quería decir. Te prohíbo que me vuelvas a entender....

-   Jajaja. Anda, vámonos ya que se hace tarde y van a cerrar el parque.

-   Sí, que parece que estemos esperando a Godot.

-   ¿A quién? ¿Otro filósofo?

-   Pues quizás lo era también....


domingo, 7 de mayo de 2017

8, MAYO





El 8 de Mayo de 1429, Juana de Arco libera la ciudad de Orleans, iniciando el fin de la Guerra de los Cien Años.

El 8 de Mayo de 1657, Oliver Cromwell da un golpe de autoridad en Inglaterra, rechazando la corona británica e instaurando la república en las islas durante un breve periodo de tiempo.

El 8 de Mayo de 1931, se reconoce por primera vez en España el derecho a votar de las mujeres, gracias a Clara Campoamor.

El 8 de Mayo de 1933, Mahatma Ghandi inicia una huelga de hambre para protestar contra los invasores británicos y su trato hacia los parias.

El 8 de Mayo de 1943 se crea la FAO, Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura.

El 8 de Mayo de 1945, Alemania firma la rendición incondicional, terminando con la peor guerra europea de la historia moderna y dando paso a una Paz que aún se mantiene.

Ese mismo día, nace el reconocido pianista y músico de Jazz Keith Jarrett.

El 8 de Mayo de 1953, nace Billy Burnette, guitarrista del grupo de blues Fletwood Mac.

El 8 de Mayo de 1970, sale a la venta el último álbum grabado por los Beatles: "Let it be".

El 8 de Mayo de 1971 nace Paz Estefanía, que no tuvo más remedio (vistos los antecedentes) que ser una niña destinada a luchar contra las causas injustas, procurando siempre ayudar y con el objetivo en la vida de ser feliz haciendo felices a los demás sin esperar nada a cambio. Y buena amante del blues.  

lunes, 24 de abril de 2017

NUBARRONES





El cielo estaba bien abierto, siempre lo estuvo. Cielo claro, azul brillante y con alguna pequeña nube a lo lejos.

De naturaleza noctámbula, pero siempre felices con la luz del día. Luz para hablar y relajarse en una terraza con un cerveza fresca, para sonreír y amar. Para querer lo que estás viendo y estar de acuerdo con la vida.

Poco a poco y sin darnos cuenta, el cielo se fue oscureciendo. El sol dio paso a un atardecer de colores, en la mejor hora del día, pero preludio de borrascas y tormentas, de granizo y rayos. El cielo dejó de brillar.

La tormenta fue tremenda, duradera. Casi nos ahogamos. En algún momento tuvimos que nadar contracorriente, varias veces, sálvese quién pueda. Pusimos la ropa a secar, y mientras hablábamos de lo sucedido nuestra ropa quedó limpia y seca, a estrenar.

También fue de mucha utilidad el paraguas que nos prestaron: consiguió que la tormenta no fuera perfecta, y no hemos tenido que buscar ropa nueva de saldo.

El cielo vuelve a brillar con un brillo más suave, no cegador. Y sigue habiendo alguna nube, pero de nuevo a lo lejos....después de la tempestad, siempre viene la calma.

Los impermeables, bien guardados en el armario. No hacen falta, se nos han quedado pequeños. A reciclar en breve.




miércoles, 12 de abril de 2017

COMPRAVENTA: VENDO (1)





Vendo al estado español. No hay separación ni independencia entre los tres poderes públicos: legislativo, ejecutivo y judicial. 
El coste de la estancia de la familia de los imputados Cristina e Iñaki Urdangarín en Suiza asciende a 394.000 Euros anuales, libres de impuestos al vivir en Suiza (ese admirable país que tiene en su poder fondos nazis, de traficantes y corruptos de todo tipo).
De ese importe, la "Obra Social" La Caixa abona 238.000 euros en concepto de "salario" a la infanta Cristina. Al parecer, este mes ya no cobrará ese salario, pero no hay problema: cobra aún más de la "Fundación Aga Khan". Y por supuesto, tenemos que pagar entre todos los elevados gastos de personal de seguridad.

No sé. Voy a tener que abrirme el cráneo un poco más para ser monárquico y creer en la justicia.





Vendo a la Madre Teresa de Calcuta. Premio Nobel de la Paz y fundamentalista católica, no le importó codearse con reconocidos dictadores (Duvalier en Haití, Hoxsha en Albania..) ni estafadores que donaron dinero a su fundación (Charles Keating, encarcelado por ser el cerebro del mayor fraude financiero de los años 80: Santa Teresa se negó a devolver el millón de euros que le había donado y testificó a su favor en el juicio).
Santa Teresa de Calcuta acogió a muchos enfermos, pero tenía una curiosa forma de atenderlos: no les daba paliativos ni medicamentos contra el dolor terminal, pues Jesús murió en la cruz con mucho sufrimiento, y era una manera cristiana de acercarse a él. En un programa de televisión, soltó la siguiente perla: "Es muy bonito ver a la gente morir con tanta alegría..."

No debía ser tan bonito, cuando ella acudía a profesionales y hospitales competentes para curar sus propias dolencias.




Vendo a George Soros, reconocido especulador financiero de talla mundial. Su trabajo consiste en atacar y debilitar monedas de distintos países para su propio lucro, independientemente de la pobreza que pueda generar en ellos sus maniobras especulativas. Destrozó la economía de innumerables países asiáticos, a través de sus ataques a las divisas. Como el personaje de "Gekko" en la película "Wall Street",  aunque más poderoso y bastante más feo que Michael Douglas.

Ahora dice que es filántropo. Debe ser que está mayor y tiene miedo a la muerte....




Vendo a Cristina Fernández de Kischner, la viuda alegre. Ex-presidenta de Argentina, está pensando presentarse de nuevo a las elecciones presidenciales. Esta señora tiene abiertos gran cantidad de procesos por corrupción (el primero, con sentencia de embargo por valor de 666 millones de dólares, número muy apropiado), y ha arruinado aún más a un país que no es precisamente muy boyante. En su defensa pública, argumenta lo siguiente desde su cuenta de Twitter: "Mi procesamiento es una maniobra para distraer la mala situación económica provocada por el gobierno actual". 


No por los anteriores, claro.


Vendo. O mejor regalo.



miércoles, 5 de abril de 2017

COMPRAVENTA: COMPRO (1)




Compro al Dr. Pedro Cavadas (Valencia, 1965), responsable del primer transplante completo de cara, mandíbula y cirugía del mundo. Especialista en Cirugía Reconstructiva.

A raíz de un viaje a África y de la muerte de su hermano en accidente, el Dr. Cavadas y su familia cambiaron de estilo y filosofía de vida: se acabaron los lujos. Opera gratuitamente en África en su mes de vacaciones, acoge en su propia casa a los niños operados. Hay mucho trabajo que hacer en África (guerras y más guerras).

("Nadie ha pagado una entrada más cara por nacer en el Hemisferio Norte"....)





Compro a Phoolan Devi, la Reina de los Bandidos. A los 11 años fue obligada a casarse con un hombre 20 años mayor que abusó sexualmente de ella en repetidas ocasiones. Se escapó para ir a casa, y fue repudiada por su familia. La acusaron de robo, y de nuevo fue violada por varios policías en prisión.

Se fugó otra vez, y fue capturada por un grupo de bandoleros. Intentaron violarla también, pero el jefe (posteriormente su marido), lo impidió.

Volvió a la aldea en la que vivía su ex-marido. Lo mataron, y exhibieron su cadáver por todo el pueblo. Mató a todos los que le habían violado, incluido a algún miembro de su cuadrilla (tras haber muerto su marido).

¿Quién no habría hecho lo mismo?




Compro a Vicente Ferrer. Toda una vida dedicada a los más desfavorecidos por puro altruismo, reparando desgracias con su eterna sonrisa. Combatió con 16 años en el lado Republicano en la Guerra Civil, posteriormente entró en la Compañía de Jesús e inició sus andaduras en la India de la mano de Indira Ghandi. 

Dejó la Compañía de Jesús y con su esposa, Anne Perry, creó la maravillosa Fundación Vicente Ferrer.




Compro a Shirin Ebadi. primera iraní y musulmana en recibir el Premio Nobel de la Paz. Se convirtió en una de las primeras juezas de su país, pero la Revolución del Ayatollah Jomeini (1978), impidió que las mujeres pudieran ejercer de juez. Fue designada como secretaria de su propio juzgado, pero no lo aceptó y dimitió.
Desde entonces, ha defendido en innumerables causas a mujeres y diversos colectivos discriminados en su propio país.

Es co-fundadora de distintas asociaciones que defienden los derechos de los marginados/as.