Fenicios, romanos, árabes, suevos, alanos, vándalos, judíos, gitanos...una gran mezcla de culturas y etnias que conformaron nuestro estado: España. Todo este conjunto de distintos genes crearon una sub-especie que se suele prodigar en España, autodenominados como “ORGULLOSOS DE SER ESPAÑOLES”. Suelen tener en común una serie de comportamientos que los hacen destacar:
Es ese español que, imbuido por su orgullo patrio, no tiene
problemas en defraudar a hacienda. Porque hacienda siempre es el gobierno, el
que sea.
Es ese español que, en plena defensa a ultranza de su patria,
anima y comprende a personajes españoles que fijan su residencia en Andorra
para evadir impuestos.
Es ese español que está muy orgulloso de hablar castellano.
Tan orgulloso, que no se acaba de enterar que en España coexisten otros tres
idiomas tan respetables como el castellano.
Es ese español que no tiene problemas en pedir facturas sin Iva en los talleres, o que aporta facturas falsas en sus declaraciones de
hacienda. Porque el hecho de estar orgulloso de ser español justifica sobradamente ese comportamiento.
Es ese español que, todo por la patria, boicotea productos de
otras autonomías porque son nacionalistas y no hablan en cristiano sino en
raros dialectos del castellano. La mejor manera de unir a España es, sin
duda, estar orgulloso de ser español.
Es ese español que, todo por España, defiende a capa y espada
a un rey emérito que ha demostrado al mundo entero de que tipo de pasta están
hechos muchos españoles, para mayor vergüenza de los que no estamos tan
orgullosos de serlo.
Es ese español que, en un alarde de camaradería sublime, se
manifiesta en gran número si considera que su equipo de fútbol ha sido
perjudicado por los árbitros o los despachos, pero jamás irá a otro tipo de
manifestaciones porque eso es de antiespañoles con tendencias
pseudo-comunistas.
Es ese español que, con una gran capacidad de deducción,
considera que los inmigrantes tienen más derechos que los españoles porque así
se lo ha asegurado el vecino del amigo de su chat de padres del colegio. No necesita
informarse más allá del Marca.
Es ese español que, viva España, jamás se cuestionará nada,
seguirá votando a su partido corrupto, nunca tendrá un mínimo de principios ni
empatía y será absolutamente inconsecuente con sus ideas religiosas. Eso sí, a
su familia y amigos, que ni los toquen.
Es una verdadera suerte vivir en España. Un país que respira
historia por los cuatro costados, con diferencias notables dependiendo de sus
regiones. Un país con una riqueza
cultural casi inabarcable, adonde cualquier rincón puede sorprenderte y dejarte
huella, con unas costumbres sociales envidiables...
Pero la verdadera suerte de vivir en España es que estamos en
un país en el que tenemos nuestras necesidades básicas mayoritariamente cubiertas,
y no tenemos que abandonar nuestra patria en una patera, huyendo de
la miseria, el hambre o las guerras, a las cuales contribuimos con nuestra
poderosa industria armamentística que, por supuesto, nos llena de orgullo y satisfacción.
