viernes, 7 de mayo de 2021

DECÁLOGO DEL ORGULLO ESPAÑOL



Fenicios, romanos, árabes, suevos, alanos, vándalos, judíos, gitanos...una gran mezcla de culturas y etnias que conformaron nuestro estado: España. Todo este conjunto de distintos genes crearon una sub-especie que se suele prodigar en España, autodenominados como “ORGULLOSOS DE SER ESPAÑOLES”. Suelen tener en común una serie de comportamientos que los hacen destacar:

Es ese español que, imbuido por su orgullo patrio, no tiene problemas en defraudar a hacienda. Porque hacienda siempre es el gobierno, el que sea.

Es ese español que, en plena defensa a ultranza de su patria, anima y comprende a personajes españoles que fijan su residencia en Andorra para evadir impuestos.

Es ese español que está muy orgulloso de hablar castellano. Tan orgulloso, que no se acaba de enterar que en España coexisten otros tres idiomas tan respetables como el castellano.

Es ese español que no tiene problemas en pedir facturas sin Iva en los talleres, o que aporta facturas falsas en sus declaraciones de hacienda. Porque el hecho de estar orgulloso de ser español  justifica sobradamente ese comportamiento.

Es ese español que, todo por la patria, boicotea productos de otras autonomías porque son nacionalistas y no hablan en cristiano sino en raros dialectos del castellano. La mejor manera de unir a España es, sin duda,  estar orgulloso de ser español.

Es ese español que, todo por España, defiende a capa y espada a un rey emérito que ha demostrado al mundo entero de que tipo de pasta están hechos muchos españoles, para mayor vergüenza de los que no estamos tan orgullosos de serlo.

Es ese español que, en un alarde de camaradería sublime, se manifiesta en gran número si considera que su equipo de fútbol ha sido perjudicado por los árbitros o los despachos, pero jamás irá a otro tipo de manifestaciones porque eso es de antiespañoles con tendencias pseudo-comunistas.

Es ese español que, con una gran capacidad de deducción, considera que los inmigrantes tienen más derechos que los españoles porque así se lo ha asegurado el vecino del amigo de su chat de padres del colegio. No necesita informarse más allá del Marca.

Es ese español que, viva España, jamás se cuestionará nada, seguirá votando a su partido corrupto, nunca tendrá un mínimo de principios ni empatía y será absolutamente inconsecuente con sus ideas religiosas. Eso sí, a su familia y amigos, que ni los toquen.

Es una verdadera suerte vivir en España. Un país que respira historia por los cuatro costados, con diferencias notables dependiendo de sus regiones.  Un país con una riqueza cultural casi inabarcable, adonde cualquier rincón puede sorprenderte y dejarte huella, con unas costumbres sociales envidiables...

Pero la verdadera suerte de vivir en España es que estamos en un país en el que tenemos nuestras necesidades básicas mayoritariamente cubiertas, y no tenemos que abandonar nuestra patria en una patera, huyendo de la miseria, el hambre o las guerras, a las cuales contribuimos con nuestra poderosa industria armamentística que, por supuesto, nos llena de orgullo y satisfacción.