Sigue durmiendo, emprendo el viaje...
Iré apartando el camino de la nostalgia y de la melancolía, la tortura de los
recuerdos, las noches sombrías de dolorosa soledad...
Sigue durmiendo, me voy acercando poco a poco...
Estoy deseando despertarte y volver a pasear contigo por la
playa, abrazados y sonriendo a la vida, a la que solo le pedíamos más tiempo
para estar juntos, para querernos...
Sigue durmiendo, nos vemos enseguida...
Te siento. He seguido las huellas de tus pisadas en la
arena, y me acerco al árbol adonde nos conocimos, nuestro árbol de la vida. Ahí
estás, acurrucada bajo su sombra, dormida...
Sigue durmiendo, mi niña...
Voy a quitarte con suavidad la sábana que te cubre, besarte
en los labios, acariciarte hasta que mis ojos dejen de llorar, mirarte con ternura, sentir de nuevo el perfume de tu piel...
Despierta, amor. Ya he llegado.
Coge mi mano, sigamos el viaje hacia el sol que empezaste,
y que ahora continuaremos juntos...

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